Top 20 monumentos de Roma que debes visitar

Roma es una de esas ciudades que enganchan. Si no la has visitado aún, casi seguro que figura en tu lista de destinos pendientes. Y si ya la has visitado, estamos convencidos de que te gustaría repetir la experiencia, ¿a que sí?

Monumentos milenarios, vistas de infarto, plazas que rebosan vida, platos para chuparse los dedos… ¡La Ciudad Eterna lo tiene todo! He aquí nuestra recopilación top 20 de monumentos de Roma que debes visitar sí o sí.

1. El Coliseo

El Coliseo es el símbolo no solo de Roma, sino también de Italia. El enorme anfiteatro, inaugurado en el año 80 d. C., tenía capacidad para más de 50 000 personas, siendo el más grande de todo el Imperio romano. Durante casi 500 años, en su arena se celebraron numerosos eventos, desde luchas de gladiadores hasta combates de animales o recreaciones de grandes batallas.

En la actualidad, aunque se puede visitar por libre, son muchos los viajeros que optan por realizar una visita guiada. De la mano de un guía experto, además de conocer la larga historia de este monumento emblemático, podrás aprender un montón de datos curiosos sobre su construcción, su arquitectura y su papel en la antigua Roma. Recuerda que existe la posibilidad de comprar entradas sin colas, que reducen notablemente el tiempo de espera para entrar en el Coliseo. Otra opción muy popular son las entradas o visitas combinadas a más de un monumento, normalmente al Coliseo, al Foro Romano y al monte Palatino.

2. Foro Romano

El Foro Romano era el corazón de la ciudad en la antigua Roma, donde tenían lugar todas las actividades políticas, religiosas y comerciales. Con la caída del Imperio, el foro cayó en el olvido hasta finales del siglo XVIII, cuando comenzaron las tareas de excavación. Hoy en día, es una de las visitas imprescindibles en la capital italiana. Algunos de sus lugares de interés más destacados son la Curia, la Vía Sacra, el Arco de Tito y el Templo de Saturno.

Aprovecha tu visita al Foro Romano para acercarte al monte Palatino, una pequeña colina de unos 50 metros de altura. Según cuenta la leyenda, aquí se encontraba la cueva en la que la loba Luperca habría amamantado a Rómulo (fundador de Roma) y Remo.

3. Museos Vaticanos

Los Museos Vaticanos, cuyo origen se remonta a 1503 con la donación de la colección privada del papa Julio II, es un conjunto museístico con una completísima colección de obras. Algunas de las más destacadas son: Laocoonte y sus hijos (Museo Pío-Clementino), San Jerónimo de Leonardo da Vinci (Pinacoteca Vaticana), Descendimiento de la cruz de Caravaggio (Pinacoteca Vaticana), Sarcófago de Djedmut (Museo Gregoriano Egipcio) o Estatuilla del Buen Pastor (Museo Pío Cristiano).

También es imprescindible visitar las Estancias de Rafael y la Colección de Arte Contemporánea, que incluye obras de Van Gogh, Matisse, Chagall o Dalí.

4. Capilla Sixtina

¿Qué decir de la capilla más famosa de la Ciudad del Vaticano? Los frescos de su bóveda realizados por Miguel Ángel a lo largo de cuatro años son un hito de la historia del arte. Las nueve escenas del Génesis, entre las que se incluye La Creación de Adán, representan el origen del universo, del hombre y del mal. Pero la bóveda no fue el único encargo que recibió el famoso artista renacentista, ya que, 25 años después de haberla terminado, pintó un nuevo fresco en la pared del altar: El Juicio Final. Además de Miguel Ángel, participaron en la decoración de la capilla artistas de la talla de Perugino, Botticelli y Domenico Ghirlandaio, entre otros. A ellos debemos los frescos sobre la vida de Moisés y la vida de Cristo de las paredes norte y sur. 

5. Basílica de San Pedro

Situada en la plaza de San Pedro, su imponente cúpula domina el horizonte de la ciudad. La basílica, de 128 metros de largo y 133 metros de alto, alberga numerosos lugares de interés en su interior. Durante tu visita, no te pierdas el Baldaquino de San Pedro, obra de Gian Lorenzo Bernini, ni La piedad de Miguel Ángel. La estatua de bronce de San Pedro y las Grutas Vaticanas, en las que se encuentran las tumbas de numerosos pontífices, también son una visita obligada. Y ya por último, después de admirar el techo de la cúpula, sube los 551 escalones (o 320 si decides realizar parte del trayecto en ascensor) para disfrutar de unas vistas inolvidables desde la terraza de la misma.

6. Villa Borghese

El parque Villa Borghese combina a la perfección naturaleza y arte, con jardines a la italiana, fuentes, estanques, edificios, esculturas, etc. Su historia se remonta a inicios del siglo XVII, cuando el Cardenal Scipione Borghese encargó a Flaminio Ponzo y a Giovanni Vasanzio la realización de la villa. En 1903, tras ser adquirida por el Estado italiano, se convirtió en un parque público. En la actualidad, además de ser uno de los parques más grandes de Roma, en Villa Borghese se encuentra también uno de los museos más importantes de la ciudad, la Galería Borghese. Tras pasear por los preciosos jardines, recorre las 20 salas de la pinacoteca y admira de cerca las obras de artistas de la talla de Caravaggio, Rafael, Tiziano, Bernini y Canova, entre otros muchos.

7. Panteón de Agripa

El Panteón de Agripa, cuya construcción se remonta al año 126, ha llegado hasta nuestros días en perfecto estado de conservación. En el siglo VII, el papa Bonifacio IV lo transformó en una iglesia, de ahí que haya llegado prácticamente intacto hasta la actualidad. Aparte de su armonioso diseño, el panteón es importante por albergar numerosas obras de arte, así como las tumbas de Rafael de Urbino y varios reyes italianos. Llama también la atención su enorme cúpula, la más grande en masa de hormigón de la historia. Su óculo, de casi 9 metros de diámetro, permanece siempre abierto, permitiendo la entrada de luz natural.  Si te vas de viaje a Roma, sin duda esta es una parada imperdible.

8. Castillo de Sant´Angelo

El Castillo de Sant’Angelo, situado a orillas del río Tíber, tiene una larga e interesante historia. Su construcción comenzó alrededor del año 123 como mausoleo del emperador Adriano. Pero a diferencia de otros edificios de la época, que fueron destruidos o que cayeron en el olvido, el castillo ha sido modificado en numerosas ocasiones a lo largo de los años para cumplir con diferentes usos: monumento funerariofortaleza militarprisión y hasta residencia Papal.

Durante tu visita, podrás ver prisiones históricas, estancias ricamente decoradas con frescos renacentistas y una completa colección de cerámica, escultura, pintura y armas. Y por si esto fuera poco, las vistas desde la terraza son increíbles.

9. Monumento a Victor Manuel II

Siguiendo nuestro top 20 de monumentos de Roma, nos encontramos este enorme monumento de mármol blanco fue construido en honor al Víctor Manuel II, el primer rey de Italia tras la unificación del país. Situado entre el monte Capitolio y Piazza Venecia, mide 135 metros de ancho y 70 metros de alto. Las enormes escaleras y las columnas corintias son dos de los aspectos más destacados del conjunto, junto con la estatua ecuestre de bronce de Víctor Manuel y las dos cuadrigas que coronan el pórtico columnado. Otro lugar destacado es el Altar de la Patria, en el que se encuentra la tumba del soldado desconocido. Desde su terraza, a la que se llega en ascensor panorámico, las vistas a la Ciudad Eterna son un auténtico espectáculo.

10. Las Catumbas

Estas galerías subterráneas fueron utilizadas durante siglos como lugar de sepultura. Aunque hay muchas más, en la actualidad solo están abiertas al público cinco catacumbas: las catacumbas de San Calixto, las catacumbas de San Sebastián, las catacumbas de Domitila, las catacumbas de Priscila y las catacumbas de Santa Inés. Estas catacumbas se construyeron a lo largo de las calzadas romanas, así que si no tienes tiempo para visitarlas todas, puedes optar por acercarte a la Via Appia, en dónde se encuentran las de Domitila y San Calixto. En estas últimas fueron enterrados medio millón de cristianos, incluyendo 16 Papas, mientras que en las de Domitila se halla la basílica de los mártires Nereo y Aquileo.  

11. Fontana de Trevi

¿Recuerdas la fuente en la que se mentían Anita Ekberg y Marcello Mastroianni en la película La dolce vita? Sí, ¡era la Fontana de Trevi! El diseño actual de la célebre fontana, obra de Nicola Salvi y, posteriormente, Giuseppe Pannini, se remonta a 1762. Acuérdate de echar una moneda a la fuente si quieres volver a Roma, dos si quieres enamorarte de un/a italiano/a, y tres si deseas casarte. Es uno de los imprescindibles para visitar en Roma de forma gratiuta.

12. Plaza Navona

La Piazza Navona, una de las más bonitas de Roma, es famosa por sus tres fuentes: Fontana dei Quattro Fiumi (obra de Bernini), Fontana del Moro (diseñada por Giacomo della Porta y con aportaciones de Bernini), y la Fontana di Nettuno (proyectada por della Porta). De estas tres, la más conocida es la Fontana dei Quattro Fiumi (Fuente de los Cuatro Ríos), en la que, además de la representación de los ríos principales de los cuatro continentes que se conocían en aquel entonces, destaca el   enorme obelisco de 16 metros. 

Aquí se encuentran también la iglesia de Santa Inés en Agonía y el Palazzo Pamphili.

13. Plaza de España

La Piazza di Spagna es uno de los lugares más visitados de Roma. Su espectacular escalinata, de 135 peldaños, fue inaugurada en 1725 y conecta la plaza con la iglesia Trinità dei Monti. La plaza alberga el Palacio de España (sede de la embajada española) y la Fontana delle Barcaccia (la espectacular fuente diseñada por Pietro Bernini, el padre de Gian Lorenzo Bernini).

14. La boca de la verdad

La Bocca della veritá es una escultura de 1,75 metros de diámetro realizada en mármol. La escultura, que representa un rostro masculino con la boca, la nariz y los ojos perforados, es mundialmente famosa, y dice la leyenda que, si mientes, te muerde la mano. Actualmente, La boca de la verdad se encuentra en la iglesia de Santa María en Cosmedin.

15. Mausoleo de Augusto

El mausoleo de Augusto, cuya construcción comenzó en el año 28 a. C. por mandato del propio emperador, es el sepulcro circular más grande del mundo (87 metros de diámetro). Se encuentra en el centro histórico de la ciudad, muy cerca del Museo del Ara Pacis y del río Tíber. Desde la Edad Media se usó con fines muy diversos: fue transformado en una fortaleza, posteriormente en un jardín y hasta en un anfiteatro. En marzo de 2021, tras muchos años de abandono, volvió a abrir al público después de ser restaurado.

16. Domus Aurea

El Domus Area es el enorme palacio que el emperador Nerón mandó construir en el siglo 64 d. C., tras el gran incendio que destruyó parte de la ciudad. Los edificios principales del palacio, cuya decoración era realmente suntuosa, estaban separados por jardines, bosques y hasta un lago artificial, y se encontraban en la Colina Palatina y la Colina del Oppio. Tras la muerte de Nerón, buena parte del palacio fue sepultado bajo tierra. Parte de las estancias que habían permanecido ocultas fueron redescubiertas en el siglo XV, y las decoraciones que aún se conservaban en sus paredes sirvieron de inspiración para muchos artistas del Renacimiento. Las partes que se pueden visitar en la actualidad son la que están en la Colina del Oppio.

17. Villa Doria Pamphilj

Con 184 hectáreas, la antigua residencia de campo de la familia Pamphilj es hoy en día el parque público más grande de la capital italiana. Allí se encuentra el Casino del Bel Respiro, una auténtica obra maestra de la arquitectura y actual sede de la Presidencia del Consejo de Ministros. En su exterior, el Jardín Secreto, con sus setos perfectamente recortados, es uno de los símbolos del parque. Otros lugares de interés son la capilla Doria Pamphili de estilo neogótico, el Arco de los Cuatro Vientos, el Jardín del Teatro de inspiración inglesa, y las numerosas fuentes.

18. Mercado de Trajano

Construido en el siglo II, el Mercado de Trajano está considerado como el primer centro comercial cubierto de la historia. Bajo el mandato del emperador Trajano, el arquitecto Apolodoro de Damasco estuvo a cargo de su construcción. El mercado, situado en la colina del Quirinal, contaba con 6 plantas, con las tiendas distribuidas en diferentes zonas según el tipo de producto que vendían. Con el paso de los siglos, como otros muchos monumentos de Roma, los mercados sufrieron muchas modificaciones y cumplieron diversas funciones. En el 2007, el espacio fue restaurado y se creó el Museo de los Foros Imperiales.

19. Ara Pacis

El Ara Pacis conmemora la paz en la zona del mediterráneo tras las victorias del emperador Augusto en Galia e Hispania. Se trata de un altar situado dentro de una estructura de mármol de Carrara. El monumento, terminado en el año 9 a. C., cayó en el olvido durante siglos, enterrado en el lodo a causa de las inundaciones del Tíber. Por suerte para nosotros, en la década de 1930, esta maravilla de la antigua Roma fue recuperada y restaurada y, hoy en día, aún podemos admirar los relieves que representan la familia de Augusto en procesión.

20. Circo Máximo

Otro de los monumentos más emblemáticos de Roma es el Circo Máximo. Se encuentra entre el monte Aventino y el monte Palatino, y su construcción se remonta al año 174 a. C. El circo tenía capacidad para unos 300 000 espectadores y en él se celebraban diferentes competiciones, sobre todo carreras de caballos. Lamentablemente, poco queda en pie de su estructura, ya que muchos bloques de piedra fueron utilizaron para construir otros edificios durante la Edad Media.

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