¿Qué ver en Atenas?
Atenas ofrece tantos reclamos que no hay un minuto que perder. Una buena manera de empezar a recorrer esta ciudad de ensueño es desplazarse hasta la plaza de Monastiraki, uno de los puntos más animados de la capital helena. Una vez allí, podrás hacer compras en su gran mercado al aire libre y, sobre todo, acceder al barrio de Plaka, el más pintoresco de la ciudad. Además de bonitas callejuelas salpicadas de restaurantes y plantas ornamentales, allí también te esperan gratas sorpresas, como la espectacular iglesia bizantina de Kapnikarea, del siglo XI, o la linterna de Lisícrates, uno de los primeros monumentos con columnas de orden corintio.
Si tu visita coincide en domingo, no dudes en acercarte a las 11:00 h hasta la plaza del Sintagma para asistir al tradicional cambio de guardia. Entenderás por qué es una de las muchas cosas que hay que ver en Atenas.
Este será el mejor aperitivo para explorar las incontables joyas de Atenas. Sin duda, el buque insignia es la Acrópolis, el gran capricho arquitectónico de Pericles, donde podrás admirar el Partenón, el Erecteión, los Propileos, el templo de Atenea Niké, el teatro de Dionisio y el odeón de Herodes Ático. Para que no tengas que hacer colas, te recomendamos que incluyas en tu viaje a Atenas y Creta la reserva de las entradas a la Acrópolis.
No obstante, el abanico de arquitectura ateniense no acaba aquí. Si quieres descubrir sus principales maravillas, debes saber que existe un bono combinado que, además de permitir entrar a la Acrópolis, también da acceso a otros cinco sitios arqueológicos durante tres días consecutivos desde la primera validación: la Antigua Ágora —que alberga la iglesia bizantina de los Santos Apóstoles (1000), la stoa y el Hefesteión—, el Ágora Romana, la Biblioteca de Adriano, el antiguo barrio de alfareros o Kerameikos, el Liceo de Aristóteles y el templo de Zeus Olímpico.
También puede visitarse por dentro el Estadio Olímpico, reconstruido con motivo de las olimpíadas de Atenas de 2004, si bien la entrada debe de abonarse por separado. Igualmente, te aconsejamos contemplar el atardecer desde el Areópago o la colina de Ares, desde donde disfrutarás de unas vistas únicas sobre la Acrópolis, o acercarte a la prisión de Sócrates.
Asimismo, también debes dedicar un tiempo a conocer algunos de los principales museos de Atenas, como el Museo de la Acrópolis o el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Si tienes tiempo, también puedes acceder al Museo de Instrumentos Populares, Museo Epigráfico y Museo del Folklore.
Ahora bien: si aún le pides más a tus vacaciones en Atenas, puedes añadir a tu viaje combinado uno de nuestros tours por Atenas y el Peloponeso. Este te llevará hasta lugares clave de la historia griega, como Epidauro, un lugar famoso por su teatro; Nauplia, un importante puerto del golfo Argólico; Micenas u Olimpia.
No obstante, el plato fuerte llega al día siguiente, con la continuación del viaje por Grecia central hacia el santuario de Delfos, considerada el centro del mundo por los antiguos griegos y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Desde allí, se continúa en autocar hasta Kalambaka, un tranquilo pueblecito localizado a los pies de las famosas rocas sobre las que se encuentran los sorprendentes monasterios de Meteora. Estos se alzan sobre montañas formadas bajo el mar hace 30 millones de años y son Patrimonio de la Humanidad desde 1988.
De regreso a tu hotel en Atenas, se pasará por el estrecho de las Termópilas, escenario de la batalla homónima, donde se alza un monumento dedicado al rey espartano Leónidas I.
Un consejo: si quieres llevarte como souvenir las deliciosas olivas de Kalamata, en el Mercado Central de Atenas podrás comprarlas a precios más bajos que en otras ciudades de Grecia.