Ideas de ruta para tu viaje al sur de Francia: Occitania

¿Sabías que Francia es el país más visitado del mundo, con cerca de 87 millones de turistas extranjeros anuales? Razones para ello no le faltan: además de los socorridos viajes a París, la geografía gala ofrece otros muchos lugares que cortan la respiración. Tantos que, en algunos casos, muchos pueden llegar a pasar inadvertidos, incluso para el viajero más consumado. Por eso, queremos compartir contigo uno de los secretos mejor guardados del país vecino: un viaje al sur de Francia. Y en concreto, a Occitania.

Para quienes no hayan oído hablar de esta zona, podríamos decir que se trata del área histórica de dominio de la lengua occitana. Esta se extiende por cuatro estados: la mayor parte del tercio sur de Francia, la comarca catalana de la Vall d’Aran, los valles occitanos de la región italiana del Piamonte y, por último, Mónaco.

Aunque este territorio carece de reconocimiento oficial más allá del idioma, esta tierra goza de una fuerte personalidad y de unas características geográficas y culturales que la hacen única. Allí te aguardan pueblos medievales de postal, pinturas rupestres, magníficas cuevas que albergan bellísimas formaciones geológicas y una exquisita gastronomía. Todo ello con una completa red de hoteles en Francia al alcance de todos los bolsillos. Y para que ninguno de estos rincones se te resista, te aconsejamos hacer esta ruta en coche.

¿A qué esperas para descubrir el sur de Francia y sus tesoros? Te aseguramos que no te van a defraudar.

Día 1 en el sur de Francia: de Foix a Toulouse

Aunque existen numerosas opciones a la hora de entrar en Francia desde la península ibérica, la más recomendable es cruzar la frontera francesa por Puigcerdà, un pequeño pueblo de la provincia de Girona situado a más de 1.200 m de altitud y famoso por sus casas residenciales y su espectacular lago artificial.

Tras recorrer 85 km desde allí, alcanzarás la primera parada de nuestro viaje por el sur de Francia: la siempre acogedora Foix, una localidad de menos de 10.000 habitantes. Su principal monumento es el castillo de los Condes, que cuenta con tres torres de los siglos XII, XIV y XV. Para llegar hasta allí, deberás seguir un dédalo de callejuelas de aire medieval que te harán viajar en el tiempo. Tampoco puedes perderte la abadía de San Volusiano, arzobispo de Tours en el siglo V, y que aún conserva una iglesia gótica de imponentes dimensiones. Precisamente, Foix surgió en torno a un oratorio erigido por el emperador Carlomagno, y que en el siglo X dio paso a una abadía que sobrevivió hasta la Revolución francesa.

Finalizada la visita, continuarás tu viaje hasta Toulouse. Se trata de la capital del departamento del Alto Garona y de la región de Occitania, así como la capital histórica de la provincia del Languedoc. Con una población de más de 450.000 personas, es la cuarta mayor urbe de Francia. Entre los lugares que no puedes perderte, destacan el Capitolio o Ayuntamiento, cuyo interior puede visitarse gratuitamente; la basílica Saint-Sernin, el claustro de los Jacobinos —que abre sus puertas hasta las 18:00 h— y la catedral de Saint-Étienne. Te aconsejamos reservar tu hotel en Toulouse para poder continuar tu viaje al día siguiente de la forma más cómoda.

Día 2 en el sur de Francia: Toulouse – Saint-Cirq Lapopie – Gruta de Pech Merle – Rocamadour

Por la mañana, deberás ponerte al volante para recorrer los 126 km que separan Toulouse de la pintoresca localidad de Saint-Cirq Lapopie, elegido pueblo preferido de los franceses en 2012 y declarado Monumento Histórico. Este precioso pueblo medieval, situado en el corazón del Parque Natural des Causses du Quercy, te cautivará por su arquitectura popular, sus museos y sus talleres de artesanía. Un magnetismo al que no fue ajeno el artista surrealista André Breton, quien pasó en Saint-Cirq Lapopie los últimos veranos de su vida. Para aparcar, deberás estacionar el vehículo a las afueras del pueblo. Aunque los parkings son de pago, la tarifa es asequible, ya que ronda los 4 euros por un día completo.

Desde allí, dirígete al municipio de Cabrerets para acceder a las magníficas grutas de Pech Merle, una cueva que alberga pinturas prehistóricas de hasta 29.000 años de antigüedad, con 70 representaciones animales y humanas, siete salas y 1 km de galerías, así como formaciones geológicas de impresión. La gruta está considerada monumento histórico de Francia y está es uno de los lugares más importantes del arte paleolítico en Europa. Finalmente, pondremos rumbo a Rocamadour, una ciudad de atractivo incomparable y un punto destacado de peregrinación. Esta se distribuye en tres niveles de altura: el pueblo, el santuario y el castillo.   

En las afueras, dependiendo de la hora de llegada, podrás visitar la gruta de las Maravillas, una cavidad que da cabida a dibujos de más de 20.000 años, obra de los primeros moradores del valle de la Dordoña. A poca distancia, también podrás acceder al Fôret des Singes (‘Bosque de los Monos’), 20 hectáreas habitadas por sorprendentes colonias de macacos.

Por cierto: si te gusta el queso, pásate por la pequeña quesería que hay justo a la entrada inferior al casco antiguo, donde podrás adquirir uno de los irresistibles quesos de Rocamadour. Haz la prueba: ¡se te hará la boca agua!

Día 3 en el sur de Francia: Rocamadour – Goufrre de Padirac – Conques – Belcastel – Najac

El tercer día de tu viaje por el sur de Francia comienza poniendo rumbo a la Gouffre de Padirac, situada a 13 km de Rocamadour, una gruta con un espectacular río subterráneo que puede recorrerse parcialmente a bordo de una barca de remos. Las visitas, que duran 1,5 horas, se llevan a cabo cada 15 minutos, de las 09:30 h a las 16:15 h, ininterrumpidamente.

Desde allí, deberás desplazarte 41 km por carretera hasta Conques, considerado por muchos como el pueblo más bonito de Francia y un importante centro de peregrinación (por ahí discurre el Camino de Santiago). Su principal reclamo, además de sus fotogénicas calles empedradas, es la abadía de Sainte-Foy o Santa Fe de Conques, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. No dejes de visitar el tesoro abacial, que acoge una de las cinco mayores colecciones de orfebrería medieval de Francia. Te aconsejamos que prestes una especial atención a la imponente Majestad de Santa Fe de Conques, un relicario dorado con incrustaciones de pedrería que recuerda a un ídolo pagano.

Una vez visitada esta localidad, te espera un trayecto de 38 km hasta Belcastel, un pueblo con un numeroso patrimonio arquitectónico de la Edad Media que, por su atractivo, forma parte de la red Les Plus Beaux Villages de France. Por último, dirígete a Najac, una localidad famosa por su castillo, para pasar la noche.

Día 4 en el sur de Francia: Najad – Cordes-sur-Ciel – Albi

Después de dar un paseo por Najac y visitar su castillo (1260), recorre 27 km que te separan de Cordes-sur-Ciel, un magnífico pueblo medieval cuya historia está ligada a los cátaros, y que fue elegido pueblo preferido de los franceses en 2014. Encaramado a un monte y protegido por cuatro murallas, sus angostas calles cuentan con algunos lugares remarcables, como el pozo del Mercado, sus pórticos o sus sugerentes casas góticas embellecidas con altorrelieves. SI no quieres pagar por el aparcamiento de tu coche, lo mejor será dejarlo a una cierta distancia del centro urbano, donde es casi imposible esquivar la zona azul.

Desde allí, pon rumbo a Albi, sita a 25 km de Cordes-sur-Ciel. Se trata de una ciudad de origen cátaro a orillas del río Tarn, cuyos lugares más destacados son la catedral de Santa Cecilia y el Museo de Henri Toulouse-Lautrec, una institución que reúne más de 1.000 obras del genial artista. Se trata del museo más importante del mundo dedicado al pintor y abre sus puertas en el palacio de la Berbie, antiguo palacio episcopal del siglo XIII y uno de los castillos mejor conservados de Francia, admirado también por sus jardines y sus incomparables vistas sobre el río.    

Día 5 en el sur de Francia: Albi – Carcasona 

Después de desayunar en tu hotel de Albi, deberás dirigirte a la última parada de tu viaje por el sur de Francia: la inerrable Carcasona. Esta ciudad es mundialmente conocida por su ciudadela amurallada, un conjunto arquitectónico medieval restaurado por Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Nuestro consejo es que reserves una visita guiada para conocer todos los detalles de uno de los grandes alicientes de este rincón de Francia. Si bien la afluencia de turistas suele ser considerable en cualquier época del año, te recomendamos que no te pierdas esta joya de la arquitectura medieval gala.

Hasta aquí nuestro viaje por el sur de Francia. Si te tientan estas propuestas, echa un vistazo a nuestras promociones y ofertas de viaje y elige los hoteles en Francia que prefieras, al mejor precio y con la garantía de una empresa líder. ¡Te esperamos!

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