8 alternativas a los destinos turísticos más visitados

Eres de los nuestros: sabemos que no ves el momento de hacer la maleta, reservar los vuelos y hoteles que necesitas y lanzarte a hacer kilómetros como si no hubiera un mañana. Aunque compartimos ese sentimiento —e incluso las mariposas en el estómago en los días previos a la aventura—, la emoción que precede a cualquier escapada de fin de semana puede dar paso a la más absoluta decepción al llegar al destino elegido. ¿El motivo? La masificación de visitantes en algunas ciudades y pueblos europeos. Y aunque no tenemos una varita mágica para ahorrarte las colas y las aglomeraciones, queremos echarte una mano con este molesto inconveniente, proponiéndote 10 alternativas a los destinos turísticos más visitados.

Eligiendo las siguientes recomendaciones, tendrás la tranquilidad de disfrutar de opciones con una afluencia de turistas moderada, pero sin renunciar a la magia que impregna las localidades a las que se asemejan. ¿Preparado/a? ¡Toma nota!

Gaztelugatxe, el monte Saint-Michel vasco

Que no te asuste la difícil pronunciación del nombre que acabas de leer. Si te tienta la idea de visitar el fotogénico monte Saint-Michel, en la costa noroccidental de Francia, pero te entran escalofríos solo de pensar en el volumen de visitantes, tienes la solución muy cerca. En concreto, al noroeste de Bermeo y en el litoral de Vizcaya. Allí te aguarda Gaztelugatxe, una preciosa isla rocosa frente a la costa a la que se puede acceder cruzando un puente. Su única construcción es la iglesia de San Juan Gaztelugatxe, demolida en 1886 y reconstruida totalmente. Para llegar hasta ella, deberás salvar 241 escalones. Una vez allí, verás una campana en la pared frontal del edificio. Dice la leyenda que, si el recién llegado la toca tres veces, se cumplirá el deseo que haya pedido. ¿Te animas a intentarlo?


Mojácar, la Ibiza tranquila

¿A quién no le apetecería contemplar sin prisas la genuina arquitectura ibicenca? ¿O dar un paseo por conjunto histórico y artístico de Dalt Vila, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999? Aunque marcarse un viaje a Ibiza es una apuesta segura, es posible que el alto número de visitantes te empuje a buscar un plan B si buscas unas vacaciones tranquilas. En Mojácar, un pintoresco pueblo junto a la costa almeriense, podrás saborear la imagen que te brindan sus preciosas casas encaladas y del Mediterráneo, pero con mucha menos gente. Además de explorar el dédalo de callejuelas de esta localidad, te invitamos a descubrir la historia del Indalo, una figura antropomórfica hallada en pinturas prehistóricas en la cercana Vélez-Blanco. O conocer detalles de la visita que unos colaboradores de Walt Disney realizaron en busca de su partida de nacimiento, ya que se creía que Mojácar pudo haber sido su villa natal, en vez de Chicago. 

Por cierto: en Mojácar Playa, también encontrarás una pequeña oferta de ocio nocturno, con la que no echarás tanto de menos la noche ibicenca.

Bérgamo, todo un descubrimiento cerca de Milán

Aunque nadie discute que Milán es la capital de la moda y las finanzas de Italia, puede que este no sea el plan ideal para quien prefiere huir de la jungla de asfalto. Por suerte, la alternativa se encuentra a poca distancia. En Bérgamo, para ser más exactos. Aunque es probable que nunca te hayas planteado este destino como una posibilidad factible para tus vacaciones, quizás cambies de opinión al saber que esta es una de las cinco ciudades italianas, junto a Padua, Ferrara, Lucca y Grosseto, que conserva su centro histórico completamente amurallado, y que ha logrado mantener su apariencia original a lo largo de los siglos. Entre los principales monumentos del casco antiguo de Bérgamo, en la Ciudad Alta, destacan la fuente de Contarini, el Palazzo della Ragione, la Torre Cívica, la capilla Colleoni, el baptisterio y la basílica de Santa María la Mayor. A pesar de que la catedral de Milán es uno de los edificios góticos más espectaculares del Bel Paese, te garantizamos que Bérgamo no te dejará indiferente. Palabra. 


Siena, predecesora de Florencia

No nos extraña que Stendhal se sintiese abrumado ante el rosario de monumentos de Florencia, hasta el punto de dar nombre a uno de los síndromes más famosos. Florencia es belleza en estado puro, piedra hecha arte, pero también un imán que atrae anualmente a millones de turistas. Afortunadamente, su alter ego es la ciudad que, precisamente, rivalizó con ella en el pasado como capital de la Toscana. Y aunque la villa de los Medici acabó ganándole la partida, Siena sigue conservando monumentos que nada tiene que envidiar a su antigua rival. Prueba de ello es la Torre del Mangia, aún más icónica que el Palazzo della Signoria, situada en la Piazza del Campo, o su magnífica catedral, diseñada para ser la mayor de su época, a pesar de que la falta de dinero acabara frustrando el plan inicial.

Herculano, la otra Pompeya

Como ocurrió con Pompeya, el tiempo se detuvo en Herculano en agosto del año 79, cuando una erupción del Vesubio acabó con la vida en la ciudad. O la convirtió en inmortal, según se mire. Sin embargo, hay una ligera diferencia entre ambos sitios arqueológicos: mientras que Pompeya fue sepultada por un manto de cenizas, Herculano fue arrasada por una lengua de lava, como aún se aprecia en las rejas de algunas de las viviendas y tiendas que forman este extraordinario complejo arqueológico. Aunque menos visitada que Pompeya, Herculano es también ofrece un increíble viaje en el tiempo y, como la anterior, también es Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Durante tu excursión a Herculano, presta atención a sus casas nobles y a las termas masculinas y femeninas, perfectamente conservadas.

¿Quieres comprobarlo in situ? En ese caso, no te pierdas nuestras ofertas de vacaciones en Italia.

Erfurt, la pequeña Múnich

Emprendemos ahora un viaje a Alemania en busca de más alternativas a los destinos turísticos más visitados. A pesar de que Múnich, la vibrante capital de Baviera, es uno de los principales alicientes del país germánico, volvemos a encontrarnos con una situación familiar: la gran cantidad de visitantes. Si tienes ganas de disfrutar de un destino similar en tierras teutonas y con el sabor de la arquitectura germánica, pero a un ritmo más reposado, pon rumbo a Erfurt, la capital de Turingia. Allí podrás admirar el monasterio de San Agustín, en el que vivió Martín Lutero de 1505 a 1511; la antigua sinagoga, una de las más viejas de Europa (data de los siglos XI y XII); la catedral de Erfurt y la Severikirche (o iglesia de San Severo), ambas situadas en la Domplatz o plaza de la Catedral; la ciudadela de Petersberg y el encantador Krämerbrücke, un puente sobre el que se levantan casas tradicionales.

Trakai, la Carcasona del Báltico

Sabemos que la ciudad fortificada de Carcasona, en el sur de Francia, es un regalo para los sentidos. Por algo es Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Ahora bien: lo normal es que tengamos que compartir la visita por las murallas y su castillo con miles de turistas. ¿Te da pereza? Si es así, su otro yo te espera en Trakai, una pequeña localidad de Lituania situada a unos 28 km de la capital nacional, Vilna, desde donde se puede llegar cómodamente en tren. Allí podrás descubrir el Parque Nacional Histórico de Trakai, fundado en 1991 y el único no solo de Lituania, sino también en toda Europa. Su buque insignia el hipnótico castillo de Trakai (1337), ubicado en un islote en mitad de un lago y con imponentes torreones de forma cónica que recuerdan a los de Carcasona.

Si quieres conocer este tesoro, echa un vistazo a nuestras ofertas de viaje a las repúblicas Bálticas.

Perast, en Montenegro, en vez de Dubrovnik

Concluimos nuestras alternativas a los destinos turísticos más visitados viajando a las costas del Adriático. Concretamente, a Montenegro, país en el que encontramos una ciudad gemela en miniatura de la popular urbe croata de Dubrovnik: Perast. Situada frente a la evocadora bahía de Kotor, su bello casco histórico ha sabido preservar el alma de las antiguas villas marineras creadas por los venecianos. Además de 19 palacios nobles, Perast también da cabida a increíbles iglesias, como la de San Nicolás, de estilo románico, la de Nuestra Señora del Rosario, la de Nuestra Señora de las Rocas y el monasterio de San Jorge (no visitable), estos dos últimos edificios erigidos en un islote.

¿Qué te han parecido estas recomendaciones? Si quieres ampliar la lista, no dudes en mandarnos tus sugerencias.

Categorías