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Las Mejores Ofertas para viajar a Londres con Vuelo + Hotel

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* Precios desde (por persona) en acomodación doble

Las Mejores Ofertas para viajar a Londres con Vuelo + Hotel

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LONDRES, CIUDAD COSMOPOLITA

La ciudad de las mil caras. Imposible definirla por una sola palabra o identificarla con una estampa, imagen o figura emblemática. No posee un kilómetro cero, barrio o centro especialmente determinado. Su carácter polifacético, sus mil y unas caras, hace que cuente con múltiples puntos de referencia: monumentos, museos, parques, compras, espectáculos, barrios y mercados. Es imposible pretender conocer la ciudad en viajes cortos de tres y cuatro días, e incluso de una semana. Por lo tanto, los turistas deberán plantearse como objetivo los principales puntos de interés londinense y conocer la ciudad que duerme a orillas del Támesis, poco a poco, en diferentes viajes, e ir descubriendo progresivamente las mil y una caras de una inmensa urbe que, se extiende, entre pequeñas ciudades y , por más de 1.600 kilómetros cuadrados.

La cara monumental: Los principales monumentos londinenses se encuentran en La City y la cercana Westminster. En el viejo corazón de Londres, La City, albergado por el mundo de la bolsa y los mercados financieros, se alzan dos de los símbolos más populares, y de mayor antigüedad, de la ciudad de Londres: la catedral de St. Paul´s, es una catedral anglicana, construida en el siglo XVII, a las órdenes del arquitecto Christopher Wern, sobre las cenizas de la antigua catedral medieval, devorada por las llamas durante el Gran Incendio de 1.666. La Torre de Londres, testigo de la extensa historia de la ciudad, oficialmente el Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, es un castillo fundado a finales de 1.066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra. Por sus alcobas y salones pasaron algunos de los más celebres reyes, como Ricardo Corazón de León, Enrique III y Eduardo I. Por último, destacamos, el que fuera durante más de 600 años el ayuntamiento de la ciudad de Londres, Guildhall.  Edificio histórico, construido en el siglo XV.

En el aristocrático Westminster,  se sitúan otros importantes símbolos y edificios londinenses: la Catedral de Westminster, templo principal de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales y la iglesia metropolitana y catedral de la Archidiócesis de Westminster. No debe ser confundida con la Abadía de Westminster, la entrada en la catedral es gratuita. La Abadía de Westminster , es una iglesia gótica anglicana del tamaño de una catedral, que data de la época normanda, lugar tradicional para la coronación y entierro de los monarcas ingleses y, más tarde, los monarcas británicos. El precio de la entrada está alrededor de las 16 libras y en el interior no está permitido realizar fotos. Situado al lado de la abadía se encuentra el Palacio de Westminster también conocido como “The Parlament” (El Parlamento). Punto de encuentro y lugar de reunión de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, las dos cámaras del Parlamento del Reino Unido. El palacio es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1.987. La entrada es gratis durante los días de sesión, a la que los turistas interesados podrán asistir si lo desean. Los sábados también existe la posibilidad de ver El Parlamento por dentro, pero la entrada en este caso no es gratuita, con un precio que ronda las 15 libras por entrada. Al fondo del Parlamento se encuentra otro de los emblemas de la ciudad de las mil caras, Big Ben, nombre que recibe la campana y el reloj más famoso del mundo. En junio de 2.012, en honor a los sesenta años de reinado o jubileo del diamante de la reina Isabel II, se decidió que la torre pasaría a llamarse Elizabeth Tower. Para finalizar con zona más aristocrática londinense nos despediremos de Westminster con la visita al Buckingham Palace o Palacio de Buckingham. Residencia oficial del monarca británico en Londres, de estilo neoclásico, utilizado también para celebrar ceremonias oficiales, visitas de Estado y turísticas.  Es famoso por albergar entre sus muros el extraordinario conjunto de obras artísticas fruto del coleccionismo real, la Roya Collection. Desde 2.006, existe la posibilidad de visitar las habitaciones de Palacio.

La cara de los museos: sin ninguna duda, el mejor y más excepcional museo es el British Museum. Sus colecciones abarcan todos los campos del saber humano, desde la historia, pasando por la arqueología hasta el arte o la etnografía. Bajo sus muros se encuentran custodiados más siete millones de objetos procedentes de todos los continentes, muchos de los cuales están guardados por falta de espacio para exhibirlos, y con la mayor sala de lectura, la Biblioteca Británica. Lo mejor es que si disponéis del tiempo suficiente, dediquéis un día entero de vuestro viaje para conocer el museo. Otro alto en el camino obligado será la National Gallery o Galería Nacional, con las mejores colecciones de los cuadros de los pintores más respetados. Situada al norte de Trafalgar Square, una de las plaza más famosas del mundo, construida para conmemorar la Batalla de Trafalgar. La lista de museos es interminable pero tampoco podréis olvidar, la magnífica Tate Gallery, o el museo de cera más popular en el mundo, por poseer la colección más grande de figuras de cera de las celebridades, el Museo Madame Tussauds.

La cara verde: los parques conforman una de las partes más importantes y emblemáticas del paisaje londinense. Constituyen la esencia de la ciudad y a través de ellos podremos conocer cómo son, viven, sienten y piensan los paisanos de la ciudad que duerme a orillas del Támesis. Al igual que con los museos, los barrios o los monumentos, existen tantos parques y tan diferentes que sería imposible conocerlos todos en una sola visita. El más conocido es el Hyde Park, uno de los más grandes de Londres, famoso por su Speaker´s Corner, el parque se encuentra dividido por en dos por el lago Serpentine. St.James, destaca por su antigüedad y Regent´s Park brilla por su elegancia, o el Kew Gardens, donde se esconde una de los jardines botánicos más importantes de Europa.

La cara comercial: Oxford Street, ubicada en la Ciudad de Westminster, es una de las calles más famosas del mundo para las compras, con más de 300 tiendas que se extienden a lo largo de 2.000 metros. Oxford Street cuenta con bifurcación con otras calles londinenses comerciales famosas, Regent Street y Bond Street. En la parte oriental de la Ciudad de Westminster se encuentra uno de los barrios más animados y con más personalidad de Londres, Covent Garden, donde podréis realizar vuestras compras más especiales, con aires vintage y toques retro, en sus mercadillos y boutiques. En el colorido barrio de Nothing Hill,  encontraréis uno de los mercadillos más populares de Europa, Portobello. El mercado se realiza todos los días, pero el mejor día para visitar Portobello son los sábados, cuenta con un montón de puestos que oscilan entre las antigüedades más preciadas o suculentas comidas y aperitivos para degustar mientras disfrutáis del bullicio y ajetreo del mercado londinense.  En torno a Regent´s Canal se encuentra otro de los famosos mercadillos de Londres, Camdem, donde encontraréis ropa de segunda mano en perfecto estado, antigüedades o botas de agua que se convierten en flores para decorar de una forma original los diferentes rincones y espacios de vuestro hogar.

La cara de los espectáculos: Londres hará las delicias de los fans del ballet, los musicales y la ópera. Las zonas más populares y con la oferta más amplia en este sentido, que además deberéis visitar por sus diferentes  barrios, sus flamantes carteles publicitarios de neón, y alegría a cualquier hora del día de sus calles son Charing Cross hasta Leicester Square, llena de teatros y cines; el Soho, barrio moderno y multicultural, plagado de pubs y restaurantes, y Picadilly Circus, la intersección de calles más colorida y luminosa de Europa que alberga la mayor concentración publicitaria de Londres, que recuerda inevitablemente, al eterno Times Square Neoyorquino de la isla de Manhattan.

La ciudad de las mil caras. Imposible definirla por una sola palabra o identificarla con una estampa, imagen o figura emblemática. No posee un kilómetro cero, barrio o centro especialmente determinado. Su carácter polifacético, sus mil y unas caras, hace que cuente con múltiples puntos de referencia: monumentos, museos, parques, compras, espectáculos, barrios y mercados. Es imposible pretender conocer la ciudad en viajes cortos de tres y cuatro días, e incluso de una semana. Por lo tanto, los turistas deberán plantearse como objetivo los principales puntos de interés londinense y conocer la ciudad que duerme a orillas del Támesis, poco a poco, en diferentes viajes, e ir descubriendo progresivamente las mil y una caras de una inmensa urbe que, se extiende, entre pequeñas ciudades y , por más de 1.600 kilómetros cuadrados.

Los principales monumentos londinenses se encuentran en La City y la cercana Westminster. En el viejo corazón de Londres, La City, albergado por el mundo de la bolsa y los mercados financieros, se alzan dos de los símbolos más populares, y de mayor antigüedad, de la ciudad de Londres: la catedral de St. Paul´s, es una catedral anglicana, construida en el siglo XVII, a las órdenes del arquitecto Christopher Wern, sobre las cenizas de la antigua catedral medieval, devorada por las llamas durante el Gran Incendio de 1.666. La Torre de Londres, testigo de la extensa historia de la ciudad, oficialmente el Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, es un castillo fundado a finales de 1.066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra. Por sus alcobas y salones pasaron algunos de los más celebres reyes, como Ricardo Corazón de León, Enrique III y Eduardo I.

Por último, destacamos, el que fuera durante más de 600 años el ayuntamiento de la ciudad de Londres, Guildhall. Edificio histórico, construido en el siglo XV. En el aristocrático Westminster, se sitúan otros importantes símbolos y edificios londinenses: la Catedral de Westminster, templo principal de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales y la iglesia metropolitana y catedral de la Archidiócesis de Westminster. No debe ser confundida con la Abadía de Westminster, la entrada en la catedral es gratuita. La Abadía de Westminster , es una iglesia gótica anglicana del tamaño de una catedral, que data de la época normanda, lugar tradicional para la coronación y entierro de los monarcas ingleses y, más tarde, los monarcas británicos. El precio de la entrada está alrededor de las 16 libras y en el interior no está permitido realizar fotos. Situado al lado de la abadía se encuentra el Palacio de Westminster también conocido como “The Parlament” (El Parlamento). Punto de encuentro y lugar de reunión de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, las dos cámaras del Parlamento del Reino Unido. El palacio es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1.987. La entrada es gratis durante los días de sesión, a la que los turistas interesados podrán asistir si lo desean. Los sábados también existe la posibilidad de ver El Parlamento por dentro, pero la entrada en este caso no es gratuita, con un precio que ronda las 15 libras por entrada. Al fondo del Parlamento se encuentra otro de los emblemas de la ciudad de las mil caras, Big Ben, nombre que recibe la campana y el reloj más famoso del mundo. En junio de 2.012, en honor a los sesenta años de reinado o jubileo del diamante de la reina Isabel II, se decidió que la torre pasaría a llamarse Elizabeth Tower. Para finalizar con zona más aristocrática londinense nos despediremos de Westminster con la visita al Buckingham Palace o Palacio de Buckingham. Residencia oficial del monarca británico en Londres, de estilo neoclásico, utilizado también para celebrar ceremonias oficiales, visitas de Estado y turísticas. Es famoso por albergar entre sus muros el extraordinario conjunto de obras artísticas fruto del coleccionismo real, la Roya Collection. Desde 2.006, existe la posibilidad de visitar las habitaciones de Palacio. Oxford Street, ubicada en la Ciudad de Westminster, es una de las calles más famosas del mundo para las compras, con más de 300 tiendas que se extienden a lo largo de 2.000 metros. Oxford Street cuenta con bifurcación con otras calles londinenses comerciales famosas, Regent Street y Bond Street. En la parte oriental de la Ciudad de Westminster se encuentra uno de los barrios más animados y con más personalidad de Londres, Covent Garden, donde podréis realizar vuestras compras más especiales, con aires vintage y toques retro, en sus mercadillos y boutiques. En el colorido barrio de Nothing Hill,  encontraréis uno de los mercadillos más populares de Europa, Portobello. El mercado se realiza todos los días, pero el mejor día para visitar Portobello son los sábados, cuenta con un montón de puestos que oscilan entre las antigüedades más preciadas o suculentas comidas y aperitivos para degustar mientras disfrutáis del bullicio y ajetreo del mercado londinense.  En torno a Regent´s Canal se encuentra otro de los famosos mercadillos de Londres, Camdem, donde encontraréis ropa de segunda mano en perfecto estado, antigüedades o botas de agua que se convierten en flores para decorar de una forma original los diferentes rincones y espacios de vuestro hogar.

La cara de los espectáculos: Londres hará las delicias de los fans del ballet, los musicales y la ópera. Las zonas más populares y con la oferta más amplia en este sentido, que además deberéis visitar por sus diferentes  barrios, sus flamantes carteles publicitarios de neón, y alegría a cualquier hora del día de sus calles son Charing Cross hasta Leicester Square, llena de teatros y cines; el Soho, barrio moderno y multicultural, plagado de pubs y restaurantes, y Picadilly Circus, la intersección de calles más colorida y luminosa de Europa que alberga la mayor concentración publicitaria de Londres, que recuerda inevitablemente, al eterno Times Square Neoyorquino de la isla de Manhattan. La cara de los museos: sin ninguna duda, el mejor y más excepcional museo es el British Museum. Sus colecciones abarcan todos los campos del saber humano, desde la historia, pasando por la arqueología hasta el arte o la etnografía. Bajo sus muros se encuentran custodiados más siete millones de objetos procedentes de todos los continentes, muchos de los cuales están guardados por falta de espacio para exhibirlos, y con la mayor sala de lectura, la Biblioteca Británica. Lo mejor es que si disponéis del tiempo suficiente, dediquéis un día entero de vuestro viaje para conocer el museo.

Otro alto en el camino obligado será la National Gallery o Galería Nacional, con las mejores colecciones de los cuadros de los pintores más respetados. Situada al norte de Trafalgar Square, una de las plaza más famosas del mundo, construida para conmemorar la Batalla de Trafalgar. La lista de museos es interminable pero tampoco podréis olvidar, la magnífica Tate Gallery, o el museo de cera más popular en el mundo, por poseer la colección más grande de figuras de cera de las celebridades, el Museo Madame Tussauds. La cara verde: los parques conforman una de las partes más importantes y emblemáticas del paisaje londinense. Constituyen la esencia de la ciudad y a través de ellos podremos conocer cómo son, viven, sienten y piensan los paisanos de la ciudad que duerme a orillas del Támesis.

Al igual que con los museos, los barrios o los monumentos, existen tantos parques y tan diferentes que sería imposible conocerlos todos en una sola visita. El más conocido es el Hyde Park, uno de los más grandes de Londres, famoso por su Speaker´s Corner, el parque se encuentra dividido por en dos por el lago Serpentine. St.James, destaca por su antigüedad y Regent´s Park brilla por su elegancia, o el Kew Gardens, donde se esconde una de los jardines botánicos más importantes de Europa.

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