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Guía de JAPON

Recorriendo Japón en 20 días

Japón es un país fascinante, con una cultura exótica y lejana para el viajero occidental. Por ello, visitar Japón puede llegar a ser una experiencia única. Japón es un país con muchos lugares que visitar y muchísimas cosas muy interesantes que hacer. Es por tal motivo que recorrer Japón en 20 días puede resultar difícil, puesto que es un tiempo muy breve para llegar a conocer todas las maravillas que Japón tiene reservadas. Los amantes de la cultura japonesa hallarán fascinante todas las referencias a la historia, la cultura, la gastronomía y la arquitectura del país asiático, tanto antigua como contemporánea. Japón es un país que ofrece un sinfín de opciones para hacer en el recorrido por el país, lo que dificulta mucho seleccionar los lugares que visitar durante nuestro recorrido de 20 días por el país. Por ello, en esta entrada te sugeriremos un recorrido por los lugares más fascinantes de Japón para conocer en 20 días.

El costo de viajar a Japón

En tiempos pasados, el costo de recorrer las calles de Japón no resultaba demasiado alto para los turistas, pero con la subida del yen, el viaje puede ser algo costoso, aunque pagable. Lo más costoso tiende a ser el transporte y el alojamiento, mientras que la comida puede llegar a ser económica. Una de las formas más eficientes para viajar por el país, es por medio del tren bala que, a pesar de ser costoso, recorre las principales ciudades del Estado, además, para los extranjeros fue creado el Japan Rail Pass, que es un bono de 7, 14 o 21 días que nos permite utilizar los trenes de la compañía de manera ilimitada. El pase, por supuesto, no puede adquirirse en Japón, puesto que está pensado para extranjeros y japoneses no residenciados, por esta razón debemos adquirirlo antes de partir a Japón. El JRP puede llegar a ser algo costoso también, pero resulta una forma práctica para viajes intensivos por el país; además, Japón cuenta con numerosos trenes regionales y de cercanías, así como autobuses. Lo importante será planificar nuestra ruta de viaje antes de partir al país nipón.

Libres de equipaje

En Japón podemos viajar cómodamente sin llevar encima todo nuestro equipaje, puesto que eso resultaría muy incómodo. Por ello, en Japón hay servicios que se encargan del envío del equipaje desde el punto donde nos encontremos hasta el hotel en el que nos alojemos. Esto es particularmente útil si nos vamos a mover constantemente, ya que nosotros podremos disfrutar de nuestro recorrido mientras nuestras maletas llegan al hotel.

La comida

La comida en Japón es de lo más barato que se puede hallar, así que en ese sentido tenemos una ventaja. Para abaratar costos, es recomendable visitar los restaurantes de comida tradicional, que usualmente se especializan en un tipo de plato (por ejemplo, sushi o don), en los que el agua o té es gratis y no sirven postre, así que básicamente pagamos el plato principal. Los combini son otra opción viable; se trata de tiendas que abren 24 horas, en las que se venden de todo un poco. Los combini son una buena opción para el desayuno, que no suele incluirse en los alojamientos. Finalmente, el bento es un tipo de plato combinado que incorpora numerosas preparaciones al frío para llevar; es ideal para comer en el viaje en tren, puesto que muchos trenes incluyen puestos de comida y es costumbre entre los japoneses aprovechar el trayecto en tren para comer; además, es muy mal visto el comer mientras andamos por la calle como hacen los norteamericanos, así que no es recomendable hacerlo.

Tokio, nuestra primera parada

La primera parada de nuestro recorrido por Japón no puede ser otra que la capital del país, Tokio. En Tokio hay mucho por visitar y recorrer. Si contamos con la suerte de llegar en temporada de sumo, incluso podríamos asistir a un entrenamiento! En Tokio podremos visitar los barrios Akihabara, Shibuya, Roppongi, Ueno, Ginza, Harajuku, etc., entre muchos otros lugares interesantes. Desde Tokio podemos visitar muchos sitios interesantes, aunque uno de los más llamativos y que no podemos dejar de conocer, es el Museo del Estudio Ghibli. En este museo se exponen la filmografía de los estudios, se puede asistir a la reproducción de un cortometraje o incluso ver la reproducción del estudio de dibujo de Hayao Miyazaki, autor de animaciones como El Viaje de Chihiro, El Castillo Ambulante, Ponyo en el Acantilado, entre muchas otras. Un tip que debe ser considerado, es que las entradas se agotan rápido, así que hay que reservar con tiempo. Podemos continuar nuestro viaje hacia Kamakura, que en el pasado fue la capital de Japón por más de dos siglos. En este recorrido encontraremos destinos interesantes entre los que se destaca El Gran Buda, que es la segunda estatua en bronce más grande del país, el Hasedera, el templo Engakuji y el Hokokuji, así como el Tsurugaoka Hachimangu. Sus senderos sumergidos en paisajes naturales lo hace un destino imperdible. Nuestra excursión puede continuar recorriendo las maravillas turísticas que Takayama tiene para ofrecernos. Takayama es famosa por su casco antiguo, que conserva numerosas calles que datan del período Edo (1600 – 1868). También podemos deleitarnos con el muy conocido festival de Takayama, así como visitar el hermoso templo de Takayama y su muy conocido Higashiyama Walking Course, un sendero de alrededor de 3 ½ km que toma como punto de partida el templo a las afueras del núcleo urbano de Takayama. En nuestra visita a Takayama no podemos dejar de lado la gastronomía. La comida japonesa es mundialmente famosa, sobre todo el sushi, que se vende en numerosos locales en muchas partes del globo. Sin embargo, la carne de ternera de Hida es una de las delicias de la zona que no podemos dejar de probar en nuestro paso por la ciudad. Nuestra próxima parada desde Takayama será hacia Shirakawa-go, zona compuesta por numerosas aldeas con casas de estilo gassho-zuruki ubicada en las cercanía del río Shogawa; otro detalle, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 1995.

Kioto

Si nuestro interés está cautivado por la historia y la cultura del Japón tradicional, entonces nuestro destino obligado será la tradicional ciudad de Kioto. Este es un lugar plagado de tradición e historia, rodeado por todas partes por templos y barrios donde ver maikos y geishas. Esta ciudad fue la capital del Japón desde el año 784 hasta el año 1868. Es el lugar que visitar para familiarizarnos con la historia y la cultura del Japón tradicional. Si hacemos una parada por allí, indudablemente un viaje de 20 días no será suficiente para conocer todas las maravillas que esta ciudad tiene para ofrecernos. El recorrido por Kioto podremos dividirlo en tres días, para que podamos tener algo de tiempo para conocer todas las maravillas que esta ciudad nos ofrece. El punto que debemos visitar primero será el templo Kiyomizudera, que se levanta sobre la ladera de una gran colina y cuya balconada erigida sin emplear clavos es uno de sus puntos más concurridos; por lo que es necesario llegar muy temprano para pasearnos por su gran extensión sin multitud de visitantes. El recorrido avanza hasta llegar a la pagoda Yasaka no To, mientras pasamos por las fantásticas calles Kiyomizuzaka, Ninenzaka y Sannenzaka, hasta alcanzar el templo Yasaka y el barrio de Gion. Desde el templo arribaremos a la calle Shijo-dori, una de las más comerciales de Japón, en la que abundan tiendas de todo tipo. Desde esta calle, cruzando el río Kamo, llegaremos al mercado de Nishiki, que es conocido como “la cocina de Kioto”. Nuestra excursión continúa por el castillo Nijou, el cual se distingue de los otros castillos en Japón por ser de una sola planta. En él podremos vivir de primera mano cómo era la vida de los japoneses en la capital imperial del antiguo Japón. Al finalizar nuestra visita por el catillo Nijou, nos dirigiremos al Teramachi shopping arcade, un lugar repleto de numerosas tiendas cercanas al mercado; de ahí nos dirigiremos al Pontocho, un callejón ubicado entre las calles Shijo-dori y Sanjo-dori, el cual es renombrado por sus numerosos restaurantes y casas de té; aunque este es, a su vez, una zona donde podremos ver maikos y geishas pasar. Después de este recorrido, cruzaremos nuevamente el río Kamo para volver al templo Yasaka y al barrio Gion. En el barrio Gion es posible ver, pasadas las cinco de la tarde, a las maikos y geishas caminar por las calles dirigiéndose hacia los teatros para actuar. Es muy recomendable pasearse por las calles de Gion durante el atardecer a pesar de que las geishas, a consecuencia del acoso de los turistas, suelen tomar taxis para dirigirse a sus puntos de actuación, sin importar que se encuentren a pocos metros. Pero, si queremos asistir a las danzas de las maikos y las artes tradicionales japonesas, es imprescindible comprar entradas desde muy temprano para el Gion Corner, un teatro donde se ofrecen espectáculos de este tipo. En nuestro segundo día de recorrido por Kioto, nos dirigiremos desde muy temprano al templo Ryoan-ji, en el que podremos deleitarnos con su hermosísimo y espiritual jardín zen, para iniciar nuestra mañana con paz y sosiego interior. Tras esta visita, procederemos hacia el Kinkaku-ji, un antiguo pabellón convertido en un templo budista recubierto con pan de oro. También valdrá la pena visitar el templo Ninna-ji. Después de nuestra visita a los templos Kinkaku-ji y Ninna-ji, seguiremos hacia el Palacio Imperial de Kioto, en el que aún se corona a los emperadores de Japón. Sin embargo, gran parte de aquel sigue cerrado, aunque existe una parte que está abierta al público que cuenta con una visita guiada gratuita en inglés; la cual es necesaria reservar con mucha anticipación en su sitio web. Si no podemos contar con la visita guiada, podemos pasearnos por las afueras del palacio. Si aún disponemos de tiempo, podremos dar una visita al Shimogamo-jinja, otro templo declarado Patrimonio de la Humanidad, o podremos visitar el Higashiyama Jisho-ji. Desde este templo podremos visitar el Paseo del Filósofo, uno de los paseos más reconocidos de la ciudad, pues en él, el famoso filósofo Kitaro Nishida paseaba llevando a cabo sus divagaciones. En primavera es especialmente recomendable visitarlo, puesto que es el momento en el que todos los árboles de cerezo están floreciendo. Desde aquí nos acercaremos al templo Heian, un templo sintoísta declarado Patrimonio de la Humanidad, el cual sorprende por su imponente torii, un arco tradicionalmente colocado a la entrada de los templos sintoístas para marcar la frontera entre lo profano y lo sagrado. En el caso del templo Heian, el torii mide alrededor de 24 metros de altura. En el templo será posible ver una boda tradicional japonesa. En nuestro último día de recorrido (el tercero) nos dirigiremos hacia la cercana Arashima. En esta ciudad podremos visitar el famoso y espectacular bosque de bambú, así como pasear por el famoso puente Togetsukyo, la calle Saga-Toriimoto, el templo Tenryuji y el tren escénico Sagano. Por la tarde podremos acercarnos al templo Fushimi Inari, cuyo camino está formado por numerosos toriis que recorre la montaña. Es en realidad, un templo hermoso en el que valdrá la pena quedarse un buen rato, además de ser muy fotogénico. Nuestro recorrido desembocará finalmente en Nara, una de las excursiones imperdibles desde Kioto. En Nara encontraremos el templo Todaiji, un templo budista muy famoso por albergar una enorme estatua en bronce de Buda, la más grande de Japón. El Parque de Nara es otro destino que no podemos dejar de visitar, sobre todo por los simpáticos ciervos que habitan en él, acostumbrados a las galletitas que los turistas suelen darles. Saliendo del templo, también valdrá la pena visitar muchos otros templos y edificios antiguos como el Horyuji Temple, el jardín Isuien o el templo Kasuga Taisha. Antes de finalizar nuestra visita, es imprescindible visitar Naramachi, la antigua zona comercial de la ciudad en la que aún podemos hallar edificios antiguos cuya arquitectura es al estilo del período Edo. Definitivamente, Japón es un destino fascinante que no nos podemos perder, ya que nos maravillará con historia, gastronomía y cultura.

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